8 formas de disfrutar las propiedades terapéuticas de los aceites esenciales

Los aceites esenciales naturales son sustancias extraídas de determinadas partes de las plantas, donde se concentran sus principales propiedades medicinales.

Los aceites esenciales se utilizan en productos del hogar y cosméticos, en la medicina natural y en la aromaterapia debido a sus increíbles beneficios.

Los aceites ayudan al tejido muscular y corporal por lo que se emplean frecuentemente para brindar masajes en diversas partes del cuerpo. También se utilizan para limpiar o desparasitar debido a su implementación como antisépticos, aniiflamatorios y antibióticos.

Además los aceites esenciales son ampliamente reconocidos por su beneficio terapéutico debido a su efecto positivo sobre el bienestar físico y mental. Por lo que son vitales para la aplicación de diversos tratamientos alternativos como la aromaterapia.

Esta terapia ancestral emplea el olor de los distintos aceites esenciales para generar sensaciones relajantes o estimulantes en los pacientes y así obtener mejores resultados en su tratamiento gracias a las distintas propiedades de cada aceite.

Algunos aceites esenciales como el árbol de té y la lavanda contienen principios antibióticos, antivíricos, antisépticos y regeneradores celulares. Mientras que aquellos con propiedades antimicrobianas, antifúngicas e inmunoestimuladores se utilizan para mejorar la circulación sanguínea y el sistema linfático.

Disfrutar de los beneficios de los aceites esenciales en casa

Difusor: Un difusor de aromaterapia es una especie de horno o humificador que ayuda a esparcir el aroma del aceite esencial aplicado en su interior. Se recomienda el uso de aceites como el de rosas, lavanda o jazmín para brindar un ambiente relajado y armonioso.

Baños relajantes: Quienes poseen una bañera en su hogar pueden agregar al agua caliente un vaso de sal marina y 10 gotas de su aceite esencial favorito. La sal contribuye a la limpieza del cuerpo, mientras que el aceite brinda un ambiente de disfrute y relajación.

Masajes: El aceite de almendras es el favorito a la hora de brindar un masaje dado que ayuda a dejar una piel suave e hidratada. También puedes agregar otro aceite esencial relajante a la mezcla para mejores resultados.

Velas aromáticas: Ayudan a crear un ambiente cálido dentro del hogar, sus olores más comunes son el de vainilla, canela, eucalipto, lavanda, limón y jazmín.

Rociadores: Sirven para esparcir el aroma de los aceites esenciales sobre diversas superficies dentro de tu hogar u oficina. Pueden aplicarse sobre cortinas, armarios, prendas de ropa, muebles e incluso puedes usar aceite de lavanda, geranio o naranja sobre la almohada para una noche de descanso.

Mascarillas: Mezcla arcilla blanca, aceite vegetal, agua y cinco gotas de aceite esencial para crear una pasta. Aplicar sobre tu rostro durante 15 minutos y remueve con agua tibia.

Compresas: La opción perfecta para relajar alguna zona de tu cuerpo, solo necesitas remojar un trapo en agua tibia con cinco gotas de aceite esencial y aplicar por unos minutos.

Champú y acondicionador: Agrega 20 gotas de romero, tomillo, árbol de té o jazmín a tu champú natural y disfruta de su aroma. También puedes usar aceites de lavanda, limón, geranio, ciprés o mejorana en tu acondicionador o gel de baño.