El impacto positivo que ha dejado el Coronavirus en el medio ambiente

Aunque el coronavirus está declarado oficialmente como una epidemia mundial, dicha enfermedad también brinda grandes beneficios para el medio ambiente.

Desde su expansión a principios de año, el coronavirus registra más de 4.200 muertos en 16 países distintos, generando temor en la población mundial.

Un estado de alerta que la mayoría de las naciones del mundo ha asumido y enfrentado aplicado diversas medidas preventivas. Desde el uso de mascarillas, toallas desechables, gel desinfectando, un incremento de los hábitos de limpieza y hasta la cuarentena.

Un grupo de medidas que pretenden facilitar un mayor control de los gobiernos sobre los pacientes contagiados con coronavirus. Al tiempo que se conserva un mejor registro de las personas saludables y aquellas que puedan presentar algún síntoma relacionado con la enfermedad o que se encuentran en las zonas de peligro.

De esta forma al aplicar el aislamiento social y la cuarentena, se logra un mejor aprovechamiento de los recursos humanos y monetarios orientados a cubrir esta emergencia sanitaria. La cual hasta el momento suma miles de personas fallecidas y cientos de miles contagiadas.

Sin embargo la propagación del coronavirus –también llamado Covid-19-, no solo representa un evento negativo para la humanidad. Dado que su rápida propagación y las medidas aplicadas para su control, también han brindado grandes beneficios para el medio ambiente y los animales.

El coronavirus: ¿Aliado del medio ambiente?

Un reciente informe de la cadena BBC, señaló que desde la propagación de la pandemia y el cese de las actividades comerciales, sociales y profesionales (con algunas excepciones), se ha logrado una mejora para la naturaleza.

La primera señal de este increíble efecto se registró a mediados de enero en China (país donde se originó la expansión del coronavirus). Y donde gracias a la cuarentena y la reducción del uso de cualquier medio de transporte, se registró una importante reducción de la emisión de gases de efecto invernadero.

“El cierre de las fábricas y comercios en China produjo una disminución de emisiones de dióxido de carbono de al menos un 25%” afirmó Lauri Myllyvirt, integrante del Centro de Investigación en Energía y Aire Limpio (CREA).

Quien destacó que la demanda de electricidad y la producción industrial del gigante asiático permanecen por debajo de sus niveles habituales. Además, la prohibición de venta de fauna silvestre -debido al desconocimiento del origen del coronavirus-, ha representado una gran ayuda para los animales exóticos.

Especialmente de aquellas especies como los murciélagos, tigres, cobras, osos y pangolines que forman parte de los platillos más extravagantes comercializados en la nación. Los cuales, por su posible relación con el coronavirus (especialmente el pangolín), han sido vetados de cualquier forma de consumo por parte de los humanos.