Humildad no es pensar que eres menos, es no creerte más

La humildad es una virtud que pocas personas logran desarrollar de forma autentica en sus vidas y aplicarlas a nivel social, profesional y personal.

Quienes cosechan la humildad como valor fundamental de sus vidas, son aquellos capaces de reconocer, aceptar y valorar sus errores y limitantes.

Un acto que no muchos individuos se atreven a realizar debido a que el egocentrismo y la vanidad no permiten si quiera la existencia del fracaso o del fallo. Es por ello que quienes disfrutan de menospreciar a otros, por sus logros académicos, profesionales o personales, carecen de humildad.

Una persona humilde es aquella que es capaz de renunciar voluntariamente a las cadenas de la vanidad, el orgullo, el ego y la soberbia. Dado que reconocen que su existencia, crecimiento y desarrollo se encuentra expuesto a los errores, las limitaciones, las debilidades y el fracaso.

Quienes cultivan la humildad dentro de su ser, abrazan, admiran y protegen su lado más humano. Al reconocer que todas las personas poseen atributos, cualidades, debilidades, fortalezas y oportunidades que pueden utilizar para obtener resultados positivos o negativos, dependiendo de su interés.

Por lo que no están interesados en emitir juicios, opiniones degradantes o criticas destructivas hacia el logro, éxito, victoria, sueños y objetivos de otros individuos. Dado que conoce, valora y acepta a las personas de su entorno, por quienes son como seres humanos y no por su estatus social, dinero, logros o títulos.

Practicar la humildad permite ser mejor individuo

«El que con perspicacia reconoce la limitación de sus facultades, está muy cerca de llegar a la perfección» -J. W. von Goethe-

La humildad consiste en la capacidad de aceptarte a ti mismo como un ser humano lleno de errores, atributos, debilidades, cualidades y limitaciones. Los cuales tienen  el poder de influenciar la forma en la que te desempeñas a través de tus experiencias y relaciones sociales, sentimentales y profesionales.

Una persona humilde es aquella que se conoce a si misma, y posee la capacidad de aceptarse sin la necesidad de compararse o sobrevalorarse junto a otros. Dado que sabe la importancia de no emitir juicios ni de menospreciar el esfuerzo y valor de las persona de su entorno, dado que no conoce sus vivencias, motivos o pensamientos.

Es por ello que quienes se desarrollan bajo la premisa de humildad, tienen la capacidad de aceptar a otros individuos y a sus errores. Ya que es un ejercicio que realiza sobre sí frecuentemente el cual le permite a su vez desarrollar el sentimiento del perdón.

De esta forma un individuo humilde posee la habilidad de enfrentarse a los desafíos, altibajos y retos de la vida con una actitud positiva y confianza en sí mismo. Al no caer en los prejuicios, menosprecios ni en la guerra de egos o de perfección.

Ya que para él, es más importante enfocarse en lo que puede hacer para seguir adelante tras sus objetivos, teniendo en cuenta sus propias cualidades y debilidades. Las cuales utilizará y mejorará para abrir su propio camino. Una acción que solo se puede lograr, al aceptarse a si mismo con sus defectos y atributos.