Parábola de la hormiga desmotivada

Una parábola es una analogía o semejanza que pretende transmitir un mensaje y enseñanza sobre un tema, tal como es la historia de la hormiga desmotivada.

La parábola de la hormiga consiste en un cuento simbólico que posee una moraleja y enseñanza capaz de hacer reflexionar a quienes la lean.

Esta figura literaria consiste en una de las formas narrativas más sencillas y directas que posee la literatura. Debido a que a través de ella, un personaje se enfrenta a diferentes disyuntivas morales con el objetivo de brindar una enseñanza y moraleja a los lectores.

A continuación te presentamos la parábola de la hormiga desmotivada, una historia con el que muchas personas se identifican debido a su similitud con la vida real.

La hormiga desmotivada

Había una hormiga que siempre llegaba temprano a su trabajo y comenzaba su jornada inmediatamente, realizando su labor con dedicación y excelencia. Siendo una hormiga muy productiva y estaba feliz con sus labores.

Un día, el león –su jefe-, se percató de su arduo trabajo sin supervisión y pensó: “si ella era tan productiva sin supervisión, ¡imagínese entonces si estaba supervisada!. Por lo que decidió contratar a la cucaracha, quien poseía experiencia y era famosa por redactar unos fantásticos informes.

En su nuevo rol, la cucaracha implantó diversos sistemas con el fin de vigilar la presencia de los empleados. Luego buscó una secretaria que le ayudara a realizar el trabajo administrativo por lo que contrató a una araña. El león encantado con los informes que producía la araña, le pidió que mejorarlos para usarlos en las presentaciones del consejo de administración.

La cucaracha decidió comprar un ordenador y una impresora láser para mejorar los informes, pero los nuevos equipos requería contratar a un “manager” de informática para su mantenimiento.

Mientras, la hormiga que antes era productiva y feliz, comenzó estar agobiada por todas las exigencias de la cucaracha, que ahora consumían su tiempo. Por lo que el león decidió contratar a un jefe de departamento para el área donde trabajaba la hormiga, ya que estaba creciendo a un buen ritmo.

Es así como la cigarra se hizo cargo del departamento y junto a su asistente, la pulga, crearon mejoras para el departamento y un control de presupuesto. Lo que desmotivaba cada vez más a la hormiga, un estado que se reflejó en su trabajo.

Esto llevó a la contratación de la lechuza como consultora para realizar un estudio del clima laboral debido a la caída de producción de la unidad donde trabajaba la hormiga. Quien culpó del fracaso al exceso de personal en la empresa, por lo que el león decidió despedir a la hormiga.

Moraleja

El trabajo inicial de la hormiga, provocó que la codicia se apoderara del juicio del león, quien solo buscaba aumentar sus riquezas. Una decisión que llevó a la contratación de nuevo personal, quienes crearon mayor carga sobre la hormiga.

De esta forma, lentamente la hormiga se mostró desmotivada y desanimada, al no sentirse valorada, apreciada ni protegida por sus supervisores ni empleador. Hasta el punto de quedarse por detrás de los nuevos parámetros de trabajo, que le condenaron al despido injustificado. Al responsabilizarla por los problemas de la empresa, pese a ser antiguamente la mejor trabajadora de la misma.

Una situación bastante parecida a la realidad, donde las relaciones y las personas son descartadas debido a la avaricia, egoísmo y codicia de los individuos. Quienes al perseguir su propio beneficio, destruyen los antiguos vínculos de amistad, pareja o familiaridad que le ayudaron a llegar a donde se encuentra hoy en día.