Holanda: El primer país que logro darle un hogar a todos los perros callejeros

 

Los perros callejeros son una de las preocupaciones de la sociedad, aunque en algunos países ya no representan un problema, como es el caso de Holanda.

Desde hace un par de años, el gobierno de Holanda inició una campaña con diversas medidas y políticas orientadas hacia el estado de los perros callejeros.

Gracias al incesante trabajo del gobierno local, Holanda logró eliminar por completo la presencia de perros callejeros en todo su terreno nacional. Y por increíble que parezca, esta medida no requirió dañar a los animales, al contrario, se buscó socorrer y encontrar un hogar para cada canino.

Para llevar a cabo este increíble trabajo de protección hacia los perros callejeros, el gobierno creó un sistema de ayuda para estos animales. Mediante el cual, recibían tratamiento médico, se les practicó la esterilización y recibieron las vacunas que requerían para estar saludables y libres de enfermedades.

Todos los animales callejeros se alojaron en un refugio animal, mientras las autoridades holandesas encontraban un hogar definitivo para cada perrito. Analizando a profundidad las posibles familias interesadas en adoptar para asegurar encontrar la mejor opción para cada peludo.

Una ardua tarea que el Gobierno local asumió por completo con compromiso, vocación, bondad y lo más importante, el apoyo monetario total de los costos y gastos resultantes.

Holanda cuida y protege a sus animales

Durante la búsqueda del hogar perfecto para cada uno de los animales, el gobierno holandés descubrió el interés de las personas en los perros de raza pura. Una de las razones que dificultó el proceso de adopción, dado que pocos animales callejeros tienden a ser de “raza pura”, como muchas familias buscaban.

Es por ello que Holanda decidió incrementar el impuesto hacia los perros de raza, lo que llevó a que muchas familias escogieran a los perros del refugio. Y así evitar pagar grandes sumas de dinero producto de dicha medida.

Igualmente, se ordenó la creación de un equipo de agentes de la ley, dedicados al cuidado, vigilancia y protección del bienestar de los perros callejeros. Con el objetivo de contar con personal calificado, capaz de velar por los derechos de los animales y prevenir posibles casos de maltrato, abandono o abuso por parte de sus nuevos hogares.

La dedicación, vocación, persistencia y el deseo de ayudar a los perros callejeros llevó a que Holanda se convirtiera en el primer país del mundo sin tener animales en sus calles. Una labor capaz de inspirar a otras naciones, dado que demuestra que con la motivación y el esfuerzo adecuado, se puede generar un cambio real en las problemáticas de la sociedad.