Seis beneficios de que los presos trabajen en la cárcel

 

En algunas prisiones alrededor del mundo,  los presos tienen la obligación de realizar determinados trabajos como forma de contribuir a la sociedad.

Exigir a los presos ejecutar ciertos trabajos manuales para pagar el costo que su estadía en prisión genera a los gobiernos es considerada por muchos como una práctica polémica.

Sin embargo labores como arreglar carreteras, cosechar el campo, lijar tablones de madera o fabricar muebles son algunas de las tareas que presos de todo el mundo realizan dentro de la prisión.

El mantener a los reos dentro de las prisiones, representa un costo vital en la economía de las naciones. Es por ello que muchas de ellas, tienen establecido el trabajo penitenciario como una obligación de los criminales condenados para aliviar dichos costos.

Precisamente para ello, en la cárcel se  enseñan trabajos de carpintería, albañilería, cocina, herrería, jardinería, botánica, entre otros. Estas diversas áreas les permiten a los presos, desempeñarse en diversas labores que representan un beneficio para la sociedad.

Quienes defienden este programa aseguran que estos trabajos generan una ayuda monetaria y una reducción de la carga de trabajo para la sociedad. Además de representar un medio que facilita la re-inserción de los presos, una vez que cumplen con sus condenas dentro de la cárcel.

Beneficios de que los presos trabajen durante su condena

Aprender un oficio para reinsertarse en la sociedad: El tiempo libre dentro de la prisión puede causar aislamiento en los presos. Mientras que dedicarse a aprender un oficio además de brindarles una actividad en la que usar dicho tiempo de ocio, pueden prepararse para trabajar al salir de la cárcel. De esta forma se reinsertan dentro de la sociedad, con el conocimiento de realizar un trabajo honrado.

Ocupar su tiempo y su cabeza en algo productivo: Como mencionamos, el tiempo libre puede llegar a ser un problema. En cambio el realizar ciertos trabajos les permitirá a los presos ajustarse a una rutina laboral, con disciplina y esfuerzo. De esta forma se evita que los reos pasen largas horas sin realizar alguna actividad física o mental.

Ser de utilidad dentro de la cárcel: Trabajar desde la prisión hace que los presos más que una carga económica, puedan ser una ayuda. Asimismo, el realizar estas actividades hace que los reos se sientan útiles, motivados y animados al tener algo que hacer durante su encierro.

Cambia la percepción del dinero: Al recibir una paga por su trabajo, los presos llegan a comprender de mejor manera la honestidad detrás del trabajo honesto. Un beneficio que servirá especialmente en caso de salir de la cárcel e intentar volver a una vida normal.

Aprender y descubrir: En el caso de los reos jóvenes, el realizar labores dentro de la cárcel les permitirá descubrir sus posibles vocaciones e intereses. Incluso desde la prisión podrían dedicarse a las actividades que les gusta, considerando que al ser jóvenes, rara vez cuentan con la educación correcta o experiencia laboral.

Convertir algo malo en algo bueno: Al realizar un trabajo los presos logran cambiar la percepción que la sociedad y ellos mismos mantiene sobre sí. De esta forma podrían lentamente dejar de asociarse con algo negativo, al reconocer que su labor genera un impacto positivo a la sociedad.