La gente pasa, los ciclos terminan y la vida continúa

 

La vida es un camino lleno de desafíos, retos, aventuras, logros, fracasos y experiencias capaces de ayudar al crecimiento individual de las personas.

Todas las vivencias positivas y negativas que experimentas a lo largo de la vida, posee su razón de ser dado que brindan conocimiento que resulta vital para tu desarrollo.

Este procedimiento varía entre cada individuo, dado que las experiencias son personales y se ven afectadas por tus decisiones, personalidad y carácter. Igualmente tu moral, entorno y filosofía influyen en la forma en la que enfrentas, superas o fracasas ante cada desafío presente en tu camino.

Esto conlleva a que a veces una persona pueda llegar a tropezar con una piedra varias veces en su trayecto por la vida. Esta piedra puede ser una situación, sentimientos e incluso una persona a la que te aferras aunque cause problemas en tu desarrollo.

Es por ello que para muchas personas la vida contiene diversas interpretaciones y significado, incluso los filósofos y científicos difieren en cuanto al sentido de la misma.

Ya que como indica la película “Comer, rezar, amar” el aprendizaje teórico es hermoso, pero en la práctica se vive la verdadera magia. Una forma bastante directa y corta para resumir lo que significa la vida para las personas. Un proceso que contiene diferentes enseñanzas, pero que solo se obtienen mediante el esfuerzo, constancia, sacrificio y sufrimiento de cada individuo que está detrás de ella.

Aprender, evolucionar, dejar ir y renovar es la esencia de la vida

A lo largo de todo ese camino serpenteante que la vida tiene preparado para cada individuo, se encuentran experiencias, personas y emociones. De cada una de ellas se derivan distintos aprendizajes, conocimiento, reflexiones, beneficios y consecuencias.

Muchas veces, estos encuentros provocan que los individuos se aferren a determinados momentos de su vida o a las personas presentes en ella. Debido a la sensación de felicidad, confort, tranquilidad o cariño que la misma genera en dicha persona, aún si se trata de un sentimiento unilateral que no genera nada positivo.

Esta necesidad de permanecer aferrado a dichos elementos, te obliga como persona a estar estancado y atrapado en dicho ciclo, sin dejar que el mismo culmine de forma correcta. Y aunque para ti esa pueda parecer la solución ideal, en realidad se trata de un ataque a tu desarrollo y crecimiento personal.

Ya que durante gran parte de la vida, te veras en la obligación de dejar personas, situaciones y emociones de lado. Con el objetivo de seguir adelante en tu propio camino. Esto se debe a que no siempre podrás cargar con todo sobre tus hombros, y que los sacrificios deben hacerse para obtener algo a cambio.

En este caso, se trata de conseguir un avance, una evolución y un crecimiento, el cual te permitirá en el futuro tomar mejores decisiones, mirar la vida desde otra perspectiva y aprovechar cada una de las experiencias. Al tener en cuenta que cada una de ellas posee su propio ciclo y fin.

Dado que incluso las personas que conoces durante todo tu camino, poseen su propio propósito dentro de tu vida. Por lo cual, es necesario aprender a dejar ir a quien se debe marchar de tu lado sin desaprovechar el aprendizaje, moraleja y experiencia que su partida genera en tu interior. Sólo así podrás sentir a plenitud lo que estar vivo y disfrutar de cada encuentro que el destino dispone en tu camino.