El bosque es un medicamento sin efectos secundarios

 

Desde Japón se ha hecho popular la terapia del “Shinrin-yoku”, la cual invita a disfrutar de los beneficios del bosque como medicina natural.

Esta innovadora y popular terapia se enfoca en organizar paseos por la naturaleza para obtener los poderes sanadores provenientes del bosque.

El Shinrin-yoku nació en la tierra del sol naciente y lentamente se convirtió en un método aplicado en diversas partes del mundo. Debido a sus increíbles resultados, entre los cuales figura la regeneración de las células y la sensación de calma para el cuerpo.

El nombre de esta terapia se traduce literalmente como “baño de bosque”, haciendo referencia con lo que la misma recomienda. Ya que consiste en promover la interacción entre los seres humanos con la naturaleza y así obtener sus beneficios sanatorios.

El Shinrin-yoku está inspirado en las tradiciones y pensamiento sintoísta y budista. La terapia busca integrar a las personas con el medio ambiente, al recomendar los paseos y caminatas por el bosque, especialmente cerca de árboles antiguos.

El objetivo detrás de los paseos por la naturaleza consiste en brindar calma y relajación a las personas participantes. Al lograr separar a los individuos de los dispositivos eléctricos –celulares, computadoras y otros- así como de la ajetreada rutina diaria.

Al sumergirse en el bosque, las personas logran experimentar una sensación de calma y tranquilidad. Al escuchar, respirar, oler, tocar e interactuar con la naturaleza y el entorno. Una actividad que por increíble que parezca, también brinda beneficios para la salud mental y física.

Pasear por el bosque como medicina natural

Diversos estudios realizados durante las últimas décadas defienden el efecto positivo que el caminar entre la naturaleza brindan a las personas. Esta “medicina natural” comenzó a ser promovida en los años 80’ por la Agencia Forestal de Japón.

Estudios científicos respaldan la teoría, ya que con tan solo dos horas de caminata por medio del bosque es capaz de reducir los niveles de estrés en las personas. E incluso sus beneficias permanecen en el sistema de los individuos, días después de cada “baño”.

Además, la atmósfera y ambiente existente en los bosques contribuyen con la activación de las áreas del cerebro asociada con el sentimiento de placer y emoción. Reduciendo la sensación de inquietud, estrés y ansiedad, lo que permite disfrutar de la caminata y de la naturaleza misma.